Política

La UDI tiene su propio Ku-Klux-Klan

¿O es el Ku-Klux-Klan quien tiene en Chile una filial llamada UDI?

 

Escribe Arturo Alejandro Muñoz

 

No puedo evitarlo. Mi buena memoria me obliga a sacar a la luz del entendimiento oscuros sucesos en los cuales estuvieron involucrados –como actores principales– sujetos que dirigen esa tienda partidista llamada Unión Demócrata Independiente (UDI).

Las declaraciones realizadas al diario electrónico “El Dínamo” por parte de la periodista Lily Zúñiga (transcribimos algunas en esta nota), quien fuera jefa de prensa de aquel partido político, certifican la negativa opinión que he tenido siempre de los vástagos de Pinochet, discípulos de Jaime Guzmán y activos impulsores del saqueo y depredación a los que nuestro país ha sido sometido desde el año 1973 a la fecha.

La profesional trabajó durante once años como jefa de prensa del partido gremialista. Pero,  después de que declarase en Fiscalía que las dos boletas que emitió en 2012 a SQM fueron falsas, que fueron pedidas por Jovino Novoa y que esta era una práctica habitual en la tienda de Jaime Guzmán, la maquinaria del partido se lanzó contra ella y contra todos sus contactos profesionales. “Ha sido una presión matonesca”, asegura.

“La UDI está conceptualmente dividida. Están los pungueira, que eran los que seguíamos a Pablo Longueira. Y están los jovinistas. Y obviamente los jovinistas eran los niños de la Fundación (Jaime Guzmán), los de la Católica, los niños bien. Y los pungueira eran los que iban a poner las banderas, los tontos útiles. No eran los pensantes, eran los rotos. Existe ese clasismo en la UDI”, dice Lily.

“Me da mucha risa –agrega– porque el que declara que eso no existe es Moreira. Pero Moreira es un roto agrandado que vive manduqueando al chofer o al escolta para que le pongan la chaqueta. Y él es el que dice que no hay clasismo. Y es el gallo más clasista del mundo”.

A mi juicio, el asunto  más relevante de las declaraciones de Lily Zúñiga al diario “El Dínamo” es el que dice relación con el clasismo rayano en el racismo que caracteriza a la UDI, con Jovino Novoa haciendo de ‘cabrón’ político o, mejor aún, de Don Corleone, en esa tienda cuya acción atraviesa todo el espectro de la Derecha chilena.

Respecto del clasismo casi racista que satura la UDI, basta leer lo que Lily Zúñiga declaró a “El Dínamo”: “Yo me enteré por el backstage de por qué me sacaron como candidata.  Fue porque la señora Pepa Hoffmann consideró que ‘cómo esa negra tatuada iba a ser candidata nuestra’. Y eso se lo dijo al señor José Antonio Kast. Y la reacción de Kast había sido solamente reírse. Casi como que es obvio, que esta cuestión no puede ser” cuenta Zúñiga.

“La UDI es un partido súper machista, súper clasista y digamos que también racista. Yo te digo, una de las cosas que le agradezco a la UDI es que me forjó el carácter. Yo soy Zúñiga, mido 1.56m, soy morena y soy mujer. O sea, yo con las características que tengo, para el rol que cumplía, no podía ser jefa de prensa. Y me comí sangre, sudor y lágrimas literalmente para ganar un cierto grado de respeto como profesional. Porque allá te tiran la jineta todos los personajes”.

Lo mencionado fue sólo el comienzo de las dificultades para la periodista: una vez que declaró en la Fiscalía y contó la verdad –su verdad– respecto de las dos boletas falsas solicitadas por Jovino Novoa, el mundo UDI –el de los ‘coroneles, los ’iluminados’, los ’populares’– se le vino encima como aluvión de cerro.

No sólo la abandonaron y la criticaron a sus espaldas, tildándola de ‘traidora’ (Silva, Macaya y el resto de los dirigentes), sino que además se encargaron de desacreditarla profesional y laboralmente, insultándola, como hizo Javier Macaya quien, al teléfono, no cejó en endilgarle groserías al por mayor cuando ella le informó que ya tenía abogado y que concurriría a declarar a la Fiscalía (donde había sido citada).

Al respecto cuenta Lily Zúñiga: “Cuando le digo eso, empieza (Macaya) a hacer una catarsis conmigo, de puteadas literalmente. Que qué me creía; que yo no podía hacer eso (rechazar el tardío ofrecimiento de los servicios de un abogado propuesto por Jovino Novoa y por la UDI)”.
Existe un clima de desesperación en la tienda de Jaime Guzmán, del Opus Dei y del ya avinagrado pinochetismo. El gran líder Jovino –el único que aún no siendo dirigente ni parlamentario cuenta con oficina propia en la sede de la UDI– está en serios problemas, y no sería extraño que esta vez, por fin, la justicia lo alcance y lo sancione.

Ya se había librado de la espada de la dama de la balanza y la venda cuando la Concertación decidió no llevarlo a juicio por haber sido –directa o indirectamente– cómplice en violaciones a los derechos humanos en años de dictadura, en la época en que ejerció el cargo de Subsecretario General de Gobierno, distinguido con la confianza del propio Pinochet.

Época en que fue asesinado el líder sindical Tucapel Jiménez por elementos de la CNI ligados al Departamento de Organizaciones Civiles que estaba bajo su dependencia. Durante su acción como Subsecretario ocurrió la muerte del ex-presidente Eduardo Frei Montalva, en circunstancias que hoy –luego de profusas y profundas investigaciones– hacen sospechar de la acción de agentes de la dictadura que pudieron haberle asesinado.

Reiteremos que en esos años muchos ‘gorilas’ de la CNI se encontraban adscritos, administrativamente, a la Subsecretaría que encabezaba Jovino Novoa. Como bien diría el conocido humorista nacional, Bombo Fica, “sospechosa la weá”.

Años más tarde, cuando el jefe de la delegación diplomática argentina era Óscar Espinoza Melo, cual coletazo de las orgías y partuzas que tenían lugar en la Embajada argentina en Santiago –a las que concurría la flor y nata del ‘pinochetismo paisa’ incluyendo apellidos muy conocidos como Luksic, Novoa, Dittborn y otros– los chilenos se enteraron de lo acaecido en el gimnasio perteneciente a Claudio Spiniak y de las depravadas fiestuzas que allí –y en otros lugares– se llevaban a efecto.

Allí se consumía varones y damas menores de edad, una de las cuales, Gema Bueno, estuvo en el ojo del huracán mediático cuando denunció a Jovino Novoa como participante en fiestas en que la pederastia hacía nata.

Sin embargo el Ku-Klux-Klan UDI ejerció su poder, y Gema Bueno desmintió oficialmente lo que durante semanas había declarado. Las acusaciones contra Novoa se deshicieron como sal en el agua… Gema Bueno desapareció en algún lugar del norte grande…

Misteriosa y mágicamente, de la noche a la mañana la madre de la Bueno –que vivía su profunda pobreza en Codegua, región de O’Higgins (bastaba revisar en ese entonces su Ficha CAS para certificar lo dicho)– apareció con casa nueva, alhajada completamente, y con recursos suficientes para abandonar, así, de un ‘suácate’, su condición de pobreza.

Más extraña aún resultó la decisión de Claudio Spiniak una vez que cumplió su sentencia judicial y abandonó la cárcel. Decidió adquirir una casa en… Codegua… y allá se fue a vivir. ¿Raro, no? O como dice en sus rutinas humorísticas Bombo Fica: ‘sospechosa la weá’.

En fin, como hayan sido todos estos entuertos en los que se encontró, y se encuentra, involucrado Jovino Novoa, lo claro es el accionar de una especie de cofradía que en la UDI –desde los tiempos de Augusto José Ramón y de Jaime Guzmán– viene operando con características de ‘cosa nostra’, de ‘omertá’ y mafia abierta en los asuntos políticos.

Ello lo sufrieron incluso algunos aliados de ruta de la UDI, como Manuel Feliú Cruz (en esos años Presidente del Banco Concepción, Presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, y Rector de INACAP) , a quien Novoa y sus lacayos ‘bajaron’ ignominiosamente de una pre candidatura presidencial que RN potenciaba para toda la derecha criolla… ¿Lo había Ud. olvidado? Yo no… ya dije que tengo excelente memoria.

Así entonces, las recientes declaraciones de Lily Zúñiga, periodista, militante de la UDI, ex jefa de prensa de esa tienda, merecen atención y respaldo. El Colegio de Periodistas, supongo, algo tendrá que decir en defensa de uno de sus miembros.

Hoy, Novoa y el Ku-Klux-Klan de la UDI se encuentran en nuevos, severos y delicados líos. Tal vez, como ya hicieron antes, puedan zafarse judicialmente… pero en las urnas, el año 2016, en las elecciones municipales, es probable que se les agote el oxígeno que otorga esta seudo democracia, protegida, engrillada y asfixiada).

¿Qué les quedará como alternativa a racistas y ‘coroneles’, a los cipayos de Novoa y al mismo Jovino? ¿El retiro, o… volver a golpear las puertas de los cuarteles?

Artículo Anterior

Las condiciones del plan de austeridad fiscal y de la fascistización en Chile

Artículo Siguiente

Suscríbase a la Newsletter de POLITIKA

POLITIKA

POLITIKA

Sin Comentarios

Deje un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Usted puede utilizar las etiquetas HTML y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>